ACERCA DE FUENTE DEL CIELO
Nosotros somos La Comunidad Cristiana Fuente del Cielo, anteriormente conocida como Iglesia Evangélica Nacional de Palmares, cuya fundación se remonta al año 1982. Este inspirador inicio se llevó a cabo gracias al compromiso de obreros provenientes de la Iglesia Evangélica Nacional de Guadalupe.
Desde la sede en Guadalupe, se enviaron obreros con la misión de respaldar y fortalecer un pequeño grupo de creyentes que se congregaban en una modesta vivienda alquilada. En un giro providencial, el Pastor David Barrantes, procedente de la Iglesia Central en Guadalupe, fue designado como el pastor del grupo en Palmares, consolidando así los cimientos de nuestra comunidad.
A medida que la comunidad de Palmares crecía en número y fervor, se trasladó en varias ocasiones a diferentes locales en la ciudad, incluso a un espacio inicialmente destinado a la cría de conejos. Sin embargo, la verdadera transformación ocurrió en 1994, cuando los pastores Josué Barrantes Torres y Ana Gutiérrez Mora asumieron la dirección pastoral de la iglesia. Fueron enviados por la Asociación Concilio de Iglesias Evangélicas Nacionales de Costa Rica (ACIENA), una organización que brinda apoyo y cobertura a las Iglesias Evangélicas Nacionales en el país.
En ese momento, la Iglesia de Palmares atravesaba un período de desafíos y crisis, pero con la llegada de esta nueva pastoral, el grupo experimentó un renacimiento sorprendente. Este período de revitalización no solo condujo a un notable crecimiento, sino que también infundió una nueva visión a la comunidad. Esto se logró gracias al inquebrantable esfuerzo de un destacado grupo de líderes que, a lo largo del tiempo, han consolidado lo que hoy en día representa la Comunidad Cristiana Fuente del Cielo.
Nuestra iglesia se caracteriza por su enfoque misionero y evangelístico sólido, además de su compromiso inquebrantable con la enseñanza bíblica y la formación del carácter cristiano. Es importante destacar que nuestra congregación forma parte de la red de iglesias saludables, también conocidas como “Iglesias con Propósito,” lo que refleja nuestro compromiso con el crecimiento espiritual y el servicio en la comunidad.
A lo largo de los años, hemos avanzado juntos como una comunidad de fe, marcando un impacto positivo en nuestras vidas y en el mundo que nos rodea, mientras seguimos buscando y siguiendo el propósito divino que guía nuestro camino.
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