Desde hace algún tiempo, los especialistas en salud advierten sobre la existencia de otra “pandemia”, aparte del coronavirus, y que parece no estar obteniendo la suficiente atención de las autoridades: la soledad.
Algunas naciones han tomado nota del tema y comienzan a implementar medidas. Por ejemplo; en 2018, las autoridades británicas fueron las primeras en adoptar la decisión de crear un ministerio que se ocuparse de la cuestión de la soledad en su territorio, tanto por la cantidad de gente anciana que vive sola, estimada en alrededor de 4 millones, como por la cantidad creciente de jóvenes que dicen sentirse aislados y sin compañía.
Los investigadores de la UBC indican que la soledad en si misma puede suponer un riesgo de muerte prematura incluso mayor que la obesidad o el tabaquismo
La problemática no es nueva, peor comienza a ser abordada con mayor seriedad, posiblemente por que el aislamiento social impuesto por el coronavirus ha hecho el tema más evidente e incluso lo puede hacer agravado.
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¿Qué es Soledad?
Como soledad podemos referirnos a la circunstancia de estar solos, de carecer de compañía. Asimismo, la soledad puede referirse al sentimiento de pena o melancolía que se experimenta debido a la ausencia de alguien o algo que desearíamos que estuviese con nosotros.
La soledad es un estado mental subjetivo en donde una persona se siente desconectada de los demás. Es distinto al aislamiento social, ya que puedes sentirte solo(a) incluso cuando estás rodeado de personas que te importan. La soledad puede ser provocada por los recuerdos de perder a alguien, por sentirse incomprendido por los demás, por tener relaciones emocionalmente insatisfactorias o por tener menos acceso a las relaciones sociales debido a circunstancias cambiantes de la vida, como por ejemplo la pandemia de COVID-19.
Entonces, ¿qué podemos hacer para ganarle a la soledad y ayudar a un ser querido? Aunque no existen suficientes datos para identificar las intervenciones contra la soledad más efectivas, los siguientes tips pueden ayudarte tanto a ti como a tus sus seres queridos, y deben usarlos a diario:
- Conéctate de manera significativa con familiares y amigos. Aunque la tecnología puede ayudar a fomentar las conexiones, esta es imperfecta: las redes sociales, por ejemplo, en realidad se han relacionado con una mayor soledad. Conéctate de la manera que mejor se adapte a tus necesidades: ya sea por teléfono, mediante chat de video, a través de una aplicación móvil o incluso hablando con tus vecinos al otro lado de la cerca o en un parque. “Cercano esta Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová”. Salmo 34:18-19
- Sé agradecido(a). La soledad puede llevar a las personas a concentrarse en sí mismas y en sus dificultades. Trata de expresar aprecio hacia amigos, familiares y extraños.
- Concéntrate en lo que puedes cambiar. Pasar tiempo pensando en tu situación actual puede perpetuar la soledad; en su lugar, concentra tu atención en algo que tengas bajo control y trabaja en ello.
- Disfruta manteniéndote ocupado(a). Completa una tarea, dedique tiempo a escribir, busque un nuevo pasatiempo o simplemente permítase profundizar en una nueva actividad. ¡Deje brillar su creatividad!
- Elimina la negatividad. Rodéate de personas y actividades que te traigan alegría. Considere tomarse un descanso de las noticias, o al menos limitar su consumo.
- Sonríe. Los datos sugieren que el solo hecho de sonreír puede hacerte sentir mejor.
- Sé amable, comprensivo(a) y paciente. Esfuérzate por tratarte a ti mismo y a los demás con compasión. Participar en interacciones placenteras también puede ayudar a quienes te rodean y puede resultar en conexiones más profundas.
- Desarrolla una rutina que aporte equilibrio y familiaridad. Crea un plan diario que incluya actividad física, tiempo para conectarse con sus seres queridos, un proyecto o pasatiempo y un placer relajante.
DIOS DICE “CORTE”
Una actriz habló en un programa de televisión sobre una película en la que tenía que mojarse bajo la lluvia. Como en realidad no se filma cuando llueve, utilizaron un camión regador para mojar solo a la protagonista y crear la escena. Era un día soleado y mientras todos los demás disfrutaban del precioso clima, ella estaba empapándose en una tormenta.
En aquel instante pesó sobre su vida y sintió que siempre todos los demás eran felices y el sol brillaba sobre ellos, pero ella era la única que estaba sufriendo una tempestad. Ante este pensamiento sintió una gran tristeza, hasta que de repente el director grito “¡Corte!” y se detuvo la lluvia. Entonces pensó: “Mi vida también puede cambiar, si en un día deprimente y amargo Dios ordena “corte””.
Cuando nos damos por vencidos y estamos frustrados, el Señor dice “corte” e inmediatamente la desesperanza se transforma en esperanza, y volvemos a ponernos de pie con la fuerza y la pasión que nos da El. La derrota del creyente no es el fin, pues si reconocemos su pecado y se postra ante el Señor, El lo restaurara; porque el Señor no abandona y llena de gracia a quienes confían en El y oran con humildad.
“Está todo bien porque tengo a Dios en mi vida”. Choi Hyun-sik
Enlaces de interés:
https://fuentedelcielocr.com/wp-content/uploads/2021/04/PREDICA-04-Abril-2021-.pdf
https://www.rcinet.ca/es/2021/03/29/la-soledad-como-signo-del-tiempo-actual/
https://www.google.com/search?client=avg&q=definicion+de+soledad


Muy interesante, hay que estar pendientes de estas enfermedades silenciosas y del alma, vigilar por nosotros y por quienes nos rodean.
Muy buen tema, que hay que considerar en estos tiempos.
Quien no tiene un destino y no ha entendido el propósito de su vida tiene mayor posibilidad de ser afectado por el sentimiento de soledad. Dios ha prometido estar con nosotros todos los días de nuestra vida, ademas de hacernos parte de su misión (propósito). Quien vive según Dios tiene alegría de vivir, desarrollando todo el potencial que le ha sido conferido.